Este espacio ahora cuenta la historia de dos amigos, el mío se llama Heriberto. A veces te cambio el nombre... a veces se lo cambio a él también.
Lo particular de este nano espacio es que nos proporcionará un canal de descanso mental; solo yo seré espectador de lo que escribo, y tú serás mi lector, que me verá y hará abrir la puerta... una bendición a ti por haberme encontrado, de no haberlo hecho, no me hubiera dado cuenta que también merezco una.
El camino a la nada creo que es lo más sublime en lo que nuestra cabeza pueda ocuparse. Ocuparse de una obra de arte que durará, por lo menos, una vida.